Pablo Genovés, pugna entre natuleza y cultura
Pablo Genovés nace en Madrid en el año 1959 y es hijo del pintor Juan Genovés. Hasta el año 1985 se dedica fundamentalmente a la fotografía publicitaria siendo, a partir de este año, cuando surge una mayor profundidad en el perfil artístico en su obra.
Su fotografía utiliza las nuevas tecnologías, además de las técnicas tradicionales de pintura. No es de extrañar en ninguno de los dos casos dado que es hijo de nuestro tiempo por un lado y, por otro, su padre es pintor y siempre ha vivido de cerca este ambiente, produciéndose una fusión entre ambas técnicas, la fotográfica y la pictórica.
La producción del artista se agrupa en tres colecciones, Extravíos (1995-1999), Sucedáneos (1999-2003),Viaje interior (2004-2008) y Precipitados (2008-2009).

En Extravíos se observa la fusión de las técnicas de pintura y fotografía antes mencionada. Las texturas que se presentan son inciertas y confusas y utiliza una iconografía basada en rostros del cine norteamericano de los años 30 y 40.

Sucedáneos ofrece una serie de imágenes de objetos sujetos a deseo y que muchas veces no se pueden obtener.

Viaje interior crea un mundo virtual digitalmente en el que contrapone distintas formas de vida, invitando a un diálogo intertemporal.
La serie más reciente, Precipitados, nos muestra cómo paisajes emblemáticos de nuestra cultura entran en contacto con agua, hielo y arena. Se percibe un sentimiento catástrofista y apocalíptico en el que el mundo tradicional en buena parte ha sido destruido, se conservan las formas pero sin rastro humano. La llegada violenta de la naturaleza (agua, hielo y arena) ya no puede quitar la vida a nadie pero sí devolver otra forma de vida.
Fuente: El Periódico de Aragón