Fotografía e imagen digital: retoque y manipulación
Fotografía, escribir con la luz, es una técnica mediante la cual plasmamos una imagen, del mundo exterior, en un material sensible; antes el negativo y, ahora, el sensor de nuestra máquina fotográfica digital. Para los puristas todo lo que se aleje del tema, su composición y la luz capturada, hace que no podamos hablar de fotografía propiamente dicha, convirtiendo la imagen obtenida en otra cosa.

Es este un debate no cerrado. No es fácil, pero soy de los que piensan que captar la realidad no tiene sentido. Lo que el fotógrafo, como cualquier artista, quiere obtener es expresar una historia, un mensaje, siempre bajo el filtro de “su” realidad.
Hoy día, afortunadamente, existe un software que permite la manipulación de las fotos tomadas por nuestras máquinas digitales. Este proceso de manipulación es semejante al llevado a cabo antes en el cuarto oscuro, lo que sucede es que podemos hacer más cosas y de forma mucho más fácil. Podemos clonar zonas, alterar tonalidades, brillos.. Pero, esto no es una novedad.

En el semanario parisino L’Illustration aparecía en 1891 una fotografía en la que una anciana esperaba en la estación, mientras que, al fondo, se podía ver cómo se acercaba el tren. Es un manipulación, pues la foto de la anciana fue pegada encima de la del tren y fotografiada nuevamente.
En la misma revista, en 1896, puede observarse la foto del asesino de Nasher, al-Din. Es otra manipulación, debido al lamentable estado en que quedó el asesino y que no pareció, políticamente, correcto mostrarlo tal como se encontraba.

Pero podemos remontarnos algunos años más atrás, sobre 1860, y centrarnos en el muy conocido retrato de Abraham Lincoln. Se trata de una composición con la cabeza de Lincoln sobre el cuerpo del político sureño John Calhoun.

Más recientemente, pero hace unos cuantos años, en 1930, Stalin mandó sacar de la fotografía a un personaje que no debía de caerle bien, tal y como podemos ver comparando la que se publicó y la original…
Manipulación, procesado, existe siempre en el proceso fotográfico y el grado del mismo es aceptado, en mayor o menor cuantía, dependiendo del ámbito al que va dirigida la foto. No es lo mismo la fotografía como tarea pericial o testimonial que la foto de moda y publicidad. Es claro.
Siempre debemos de tener presente que una fotografía no la hace una máquina, una película, un sensor o un determinado tipo de software. La realiza un fotógrafo y, por esto, es fruto de su individualidad y, por tanto, de su manera de ver y querer transmitir una determinada historia.
Resumiendo, y siguiendo a Ansel Adams, podemos concluir con que el negativo (en digital el raw) es la partitura y la imagen es la interpretación. Y, ni siquiera, el negativo nos ofrece la realidad en términos puristas..
Fuente: XatacaFoto